EL IMPACTO DEL ESTRÉS PERINATAL EN EL DESARROLLO CEREBRAL DEL FETO

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El estrés es un estado mental y físico que experimentan la mayoría de las personas de esta sociedad. Como se ha demostrado en numerosas investigaciones, la respuesta del organismo al estrés implica la puesta en marcha de procesos biológicos fundamentales por parte del Sistema Nervioso Autónomo (SNA) y del eje Hipotalámico-hipofisario-adrenal (HHA), entre otros. Asimismo, se ven alteradas ciertas regiones cerebrales que interactúan durante la respuesta de estrés como el hipotálamo, el núcleo periventricular, la amígdala y la sustancia gris periacueductal (Staufenbiel, Penninx, Spijker, Elzinga y van Rossum, 2013). Además, si el estrés es prolongado se suceden cambios cerebrales estructurales, se inhibe la neurogénesis en ciertas regiones como el hipocampo, y se producen problemas cognitivos relacionados con la memoria y la atención, principalmente (Herman, 2013).

Los avances, cada vez mayores, de la medicina perinatal han contribuido al incremento del número de recién nacidos que sobreviven a pesar de padecer alguna patología. En los últimos años, se ha postulado que algunas alteraciones específicas del neurodesarrollo podrían deberse a la exposición del cerebro inmaduro a condiciones de dolor y estrés (Perrone, Tataranno, Stazzoni, Ramenghi y Buonocore, 2015). A estas hipótesis se suman hechos científicos. Por un lado, en el estudio de la Doctora Vivette Glover en Reino Unido que contó con 14.000 mujeres gestantes se ha demostrado que la hormona del estrés, el cortisol, atraviesa la barrera de la placenta afectando al feto durante el periodo de gestación (léase el metanálisis de Van den Bergh, Mulder, Mennes y Glover, 2005). De esta forma, queda comprobado que el desarrollo neuronal del feto se ve afectado por las consecuencias negativas del estrés de la madre de tal forma que si este estrés es continuado e intenso se incrementa la probabilidad de que el bebé padezca trastornos cognitivos posteriormente. Por otro lado, estudios con animales han encontrado que el eje HHA de la prole de ratas que sufren estrés durante la gestación resulta alterado, es decir, las crías nacen con una alteración funcional y estructural del eje HHA. No obstante, aún no se ha establecido un paradigma experimental único que apoye estos resultados sino que las consecuencias que apoyan dicha alteración del eje HHA son variadas. Algunos estudios mostraron altos niveles basales de glucocorticoides en animales adultos expuestos a estrés en el útero, frente a los niveles del grupo control (Jevtić et al., 2016). En otras investigaciones se ha concluido que los animales expuestos a estrés durante la gestación presentan respuestas endocrinas y conductuales más exageradas ante el estrés cuando son adultos, frente al grupo sin estrés perinatal (Gemmel et al., 2017).

Aunque se requiere más investigación en este ámbito, el hecho de que la respuesta del organismo de la madre antes el estrés traspase la placenta ya es un factor crítico. Por ello, los distintos grupos de investigación abogan por la aplicación de cuidados centrados en la reducción de estrés de la madre para así contribuir a un óptimo neurodesarrollo del feto durante la gestación.

Referencias bibliográficas

Gemmel, M., Hazlett, M., Bögi, E., De Lacalle, S., Hill, L. A., Kokras, N., … y Pawluski, J. L. (2017). Perinatal fluoxetine effects on social play, the HPA system, and hippocampal plasticity in pre-adolescent male and female rats: Interactions with pre-gestational maternal stress. Psychoneuroendocrinology, 84, 159-171.

Herman, J. P. (2013). Neural control of chronic stress adaptation. Frontiers in behavioral neuroscience, 7.

Jevtić, G., Nikolić, T., Mirčić, A., Stojković, T., Velimirović, M., Trajković, V., … y Petronijević, N. D. (2016). Mitochondrial impairment, apoptosis and autophagy in a rat brain as immediate and long-term effects of perinatal phencyclidine treatment—influence of restraint stress. Progress in Neuro-Psychopharmacology and Biological Psychiatry, 66, 87-96.

Perrone, S., Tataranno, L. M., Stazzoni, G., Ramenghi, L. y Buonocore, G. (2015). Brain susceptibility to oxidative stress in the perinatal period. The Journal of Maternal-Fetal & Neonatal Medicine, 28(sup1), 2291-2295.

Staufenbiel, S. M., Penninx, B. W., Spijker, A. T., Elzinga, B. M. y van Rossum, E. F. (2013). Hair cortisol, stress exposure, and mental health in humans: a systematic review. Psychoneuroendocrinology, 38(8), 1220-1235.

Van den Bergh, B. R., Mulder, E. J., Mennes, M. y Glover, V. (2005). Antenatal maternal anxiety and stress and the neurobehavioural development of the fetus and child: links and possible mechanisms. A review. Neuroscience & Biobehavioral Reviews, 29(2), 237-258.

 

María José García Rubio

Doctora en Psicología Clínica y de la Salud

Presidenta de AMUNE (Asociación Murciana de Neurociencia)

 

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